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El lugar geográfico donde se desarrolló la vida de esta civilización coincide con el valle fértil del río Nilo. Rodeado de tierras productivas pero también por el desierto, el río se convirtió en la arteria principar del comercio y de las comunicaciones en el antiguo Egipto. Las ciudades más importantes estaban ubicadas en sus riberas o próximas a ellas. Pero el Nilo es un río que anualmente se desborda. La estación de la inundación es llamada akhet, y se extiende desde agosto hasta octubre; le sigue peret, el momento en que las aguas bajan y se puede sembrar (desde noviembre a febrero). Luego, la estación seca, shemu, previa a la inundación, va desde marzo hasta agosto. Los egipcios siempre le atribuyeron al Nilo un efecto bienhechor, e incluso lo interpretaron como milagroso. Lo cierto es que en esa franja delimitada al norte por el mar Mediterráneo, al sur por la primera catarata que genera el río, y en los otros dos puntos por cadenas montañosas (al este la de Arabia y al oeste la de Libia), se desarrolló una de las culturas más admiradas de la Antigüedad.

Los Primeros PobladoresEditar

Cuando finalizó el último periodo glaciar, hace aproximadamente 10000 años, los habitantes del valle del Nilo eran cazadores-recolectores. La etapa que continuó, de clima más templado, favoreció las posibilidades de crecimiento de las especies vegetales. Alrededor del 5200 a.C., se incorporaron el trigo y la cebada, traídos del Cercano Oriente; así, la agricultura encontró su costado más productivo, y creció gracias a la ventaja que le ofrecía el légamo fértil, que se depositaba en el suelo después de la crecida del río.

Entre los años 5000 y 3000 a.C., surgió un estado egipcio unificado, un reino en el Alto Egipto, cuyo poder se derivaba de la explotación de las reservas minerales del desierto. Según afirman algunas tradiciones, otro reino se estableció en el Bajo Egipto, en el delta del Nilo. Haya existido o no, lo cierto fue que se impuso la región superior, donde el rey Menes fundó el Estado egipcio, con capital en Menfis, en el límite entre el Alto y el Bajo Egipto.

Organización SocialEditar

La población del antiguo Egipto estaba formada, en gran parte, por campesinos agricultores que trabajaban sus propias tierras, o que lo hacían para los nobles y también para el rey. El trigo y la cebada fueron los principales cultivos, porque el pan y la cerveza constituían dos elementos primordiales en su alimentación. El lino se cultivaba para la fabricación posterior de las prendas y también criaban ganado destinado al consumo.

En las ciudades y aldeas existía además un buen número de artesanos, y, como en casi todos los pueblos de la Antigüedad, había esclavos, reclutados de las guerras y destinados a los trabajos más duros, como la extracción de minerales en las minas y canteras.

Un buen número de funcionarios se encargaba de controlar y administrar la vida del egipcio medio. Cada funcionario tenía a su disposición personal que colaboraba, compuesto por escribas, porteros y asistentes. Por encima de todas las jerarquías estaba el rey, cuyo cargo era heredado, aunque también eran comunes los derrocamientos entre familias reales.

Uno de los sectores más privilegiados lo constituyó el de los sacerdotes, que servían en los grandes templos y administraban sus recursos. Los fioses preferidos recibían grandes templos y administraban sus recursos. Los dioses preferidos recibían grandes donaciones de la corona y eran dueños de valiosas propiedades. El ingreso al sacerdocio era hereditario, aunque también se le podía conferir a los cortesanos y a los militares en recompensa por servicios prestados.

Desde el Imperio Antiguo hasta la DeclinaciónEditar

El estado unificado que estableció su capital en Menfis formó parte del periodo en el que los faraones concentraron mayor poder; lo que se vio reflejado en la construcción de las monumentales pirámides (el llamado Imperio Antiguo, del 2778 al 2050 a.C.). Fueron siglos de prosperidad, que concluyeron con una crisis interna y la división del Estado. Al restablecerce el orden, la capital se estableció primero en Tebas y luego, nuevamente, en Menfis. Los faraones de esta segunda etapa (llamada del Imperio Medio, 2050 - 1730 a.C.) reconquistaron la tranquilidad interna y extendieron los dominios de Egipto hacia territorios vecinos: Palestina y Fenicia.

El periodo que le continúa (1730 - 1580 a.C.) coincide con la crisis que provocó la llegada de los hicsos, un pueblo invasor que los dominó durante doscientos años. Cuando lograron expulsarlos, los príncipes tebanos dieron nacimiento a la etapa de mayor grandeza del estado faraónico, el llamado Imperio Nuevo (1580 - 1085 a.C.). Sin embargo, esa calma se quebró con una nueva invasión, la de los pueblos indoeuropeos, tras la cual, el Estado egipcio no pudo recuperarse y entró en una inevitable decadencia. Hititas, asirios y otros pueblos africanos fueron los responsables de su declinación que, aunque tuvo algunos años de desarrollo, en la llamada época saíta, no resultó suficiente para hacer frente al rey Cambises, hijo de Darío, quin lo anexó al Imperio Persa.

La ReligiónEditar

Los egipcios eran politeístas: creían en la existencia de muchos dioses. El origen de sus creencias está en los
Bastet

Estatuilla de la diosa Bastet, que se representaba como una gata.

comienzos de la cultura, cuando se establecieron allí los primeros clanes. En el momento en que el país se unificó, los dioses también se agruparon y formaron familias de dioses.

Como la economía de la región dependía del régimen del río Nilo, las características de las deidades estuvieron vinculadas a todas sus manifestaciones y a las de la naturaleza completa. El temor a algunas "actitudes" de esa naturaleza creó el culto a la pareja Cielo-Tierra (Nut y Keb), al sol (Ra) y a Osiris, que representaba la vegetación y las aguas fértiles del Nilo. También creían en tríadas, o sea, en grupos de tres dioses. Entre las más famosas estaba integrada por Osiris, Isis y Horus.

La creencia en la vida después de la muerte era un principio fundamental. Los reyes y los cortesanos construían sepulturas para asegurarse una vida ulterior, razón por la que se las dotaba de las mayores comodidades. En las sepulturas que no pertenecían a la realeza, se encontraron relieves o murales con dibujos que representaban lo que esa persona deseaba volver a vivir, por ejemplo, cazar en las orillas de un río.

Hacia el año 1370, el faraón Amenofis IV (también llamado Akenatón) implantó el monoteísmo, y propuso el culto al dios Atón, el disco solar, de quien él mismo se declaró sacerdote. Pero fue un intento fugaz que duró hasta la muerte del faraón. Después el pueblo retomó sus creencias anteriores.

La Arquitectura MonumentalEditar

Menes, el fundador del Estado egipcio, fue el primer rey de la primera dinastía egipcia, una de las 31 que
PiramidesGiza

Las pirámides de Giza.

gobernaron Egipto hasta que los sometió, en el año 332 a.C., Alejandro Magno. Las muestras más sobresalientes de esta etapa del Imperio Antiguo lo constituyen las pirámides construidas en la ribera occidental del Nilo, cerca de la ciudad de Menfis. La primera pirámide egipcia fue escalonada, de 62 metros de altura, construida en Sakkara, para el rey Zoser. Fue tan admirada que se repitió, aunque perfeccionada, para los demás reyes. Así se levantaron, cerca de El Cairo, en el valle de Gizeh, las de los paraones Keops, Kefrén y Micerino. La primera medía casi 150 metros de altura por 230 metros de lado, aunque actualmente la erosión ha disminuido su tamaño.

Descendiendo en importancia estaban las mastabas, tumbas sencillas de forma rectangular; levantadas para nobles y sacerdotes, y los hipogeos, recintos que se excavaban en las montañas y que eran usados para proteger el patrimonio de los reyes muertos -joyas y otras ofrendas- del saqueo que fecuentemente sufrieron, sobre todo durante el Imperio Nuevo.

La PinturaEditar

No obstante esas figuras planas y de perfil que se observan en las reproducciones, la pintura egipcia fue muy evolucionada para esa época, y es el resultado de la fina observación previa que los artistas hacían de cuanto los rodeaba. Desde un arpista sentado que goza de la música de su instrumento hasta la representación de una procesión fúnebre, los egipcios dejaron una muestra muy abundante de esta disciplina.

La técnica que usaban más frecuentemente, tanto en la pintura sobre tablas como en los murales, ea la aguada. Para pintar un muro, preparaban una especie de "enlucido", para lo cual utilizaban barro mezclado con paja triturada. Sobre él, extendían una fina capa de revoque, hecho con yeso y otros minerales reducidos a polvo. Sobre el revoque, y con una caña mojada en ocre rojo, dibujaban los contornos de las figuras, que luego completaban con color.

Habitualmente, los tintes eran extraídos de minerales finamente molidos o de plantas colorantes, y se diluían en agua o cola gomosa. De esta manera, los colores se adherían a la pared y por eso permanecieron inalterados a través de miles de años.

Los JeroglíficosEditar

Los egipcios crearon un sistema de escritura que fue evolucionando con la historia. La escritura jeroglífica era pictográfica, es decir, cada figura representaba una idea. Era utilizada por sacerdotes, escribas y altos funcionarios. Con el tiempo, el sistema buscó simplificarse, lo que dio nacimiento a la escritura demótica, un antecedente cercano de la que crearon los fenicios.

Los egipcios escribían con una caña puntiaguda, usaban tinta vegetal e imprimían sus signos sobre la corteza de una planta muy abundante en la región: el papiro.

CienciasEditar

Desarrollaron trabajos de ingeniería, astronomía, matemática y geometría. Conocieron las cuatro operaciones fundamentales, y las fórmulas para medir superficie y volumen. Crearon un calendario de acuerdo con los tres momentos por los que pasaba el Nilo. Después lo modificaron y, basándose en el movimiento del Sol, consideraron las cuatro estaciones.

La Medicina EgipciaEditar

En un rollo de papiro de cuatro metros y medio de largo, que probablemente proceda del 1600 a.C., cuyo contenido pertenece a los primeros años del Imperio Antiguo, se ha podido leer el siguiente texto: "Existen vasos unidos al corazón en todas partes del cuerpo: bien sea que el médico apoye sus dedos sobre la cabeza, sobre las manos, sobre el pulso, sobre los pies, en todas partes encuentra el corazón, porque éste responde en sus vasos de todos los miembros".

En el mismo papiro, son descriptos casos de lesiones de los huesos, desde los de la espina dorsal hasta los de la cavidad craneana. Para todos los casos, se comenta el estudio de síntomas, el diagnóstico y las curaciones recomendadas. Los medicamentos que utilizaban eran de origen vegetal. Sin embargo, no por eso dejaron de recurrir a otros conocimientos, no científicos, como sanaciones que confiaban en la participación de los mismos espíritus que habían provocado la dolencia.